ÉL VINO EN UN BARCO

Concha Piquer a los 13 años

Él vino en un barco, de nombre extranjero… o pabellón español.  Porque buques vienen y van todos los días, con ellos traen a tierra residuos gestionados desde el barco.  Ay Conchita, los encontrarás en el puerto ¿tatuado? pues sí, tatuado con un registro que permita su identificación para tratamiento de residuos que nunca más han de volver … al mar.

Barcos o buques hay muchos: de puerto, mercantes, gobierno, pesca, vela o río. En puerto tenemos gabarras, remolcadores, grúas, dragadores  y diques flotantes; mercantes son los cargueros, cisternas y transporte de vehículos pero, de los residuos que vamos a tratar aquí pertenecer a buques de pesca: arrastreros y factorías que viranel barco hacia las Islas Maldivas y el Gran Sol.

Barco de cerco o copo: proa inclinada recta, cabina del piloto en parte delantera, largo mástil, popa espejo inclinado hacia atrás; captura de peces de grandes bandos rodeándolos con larga red provista de flotadores en la parte superior y pesos en la inferior.

En 2013 salía a flote el Real Decreto 1695/2012, amarrando fuerte a puerto el Sistema Nacional de Respuesta ante la contaminación marina. Nace con la finalidad de cubrir un vacío legal para sustancias contaminantes distintas de hidrocarburos y dar respuesta adecuada a los supuestos de contaminación del medio marino y de la ribera del mar.

http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/rd1695-2012.html

Por eso el puerto cuenta con instalaciones receptoras de residuos Marpol (Marine pollution) generados por el servicio de mantenimiento y operaciones de limpieza de los barcos, las aguas residuales, restos de materiales, etc. Se clasifican en residuos oleosos, residuos de sustancias nocivas líquidas, aguas sucias, basuras sólidas y residuos de carga. Dentro de la primera clase, se subdividen en: tipo A para residuos de carga de petróleo crudo y agua de lastre contaminada con petróleo crudo; tipo B para residuos contaminados por productos petrolíferos distintos del petróleo crudo y densidad ≤ 1; tipo C los residuos procedentes de sentinas (espacio estanco bajo sala de máquinas) o equipos de depuración de combustible y aceites de motores de los buques.

Y sobre todo llevan el tatuaje que nos cantaba Conchita, un tatuaje inequívoco que ayude a gestionarlo, sí, volvemos a hablar de los códigos LER: 50105 para derrames de hidrocarburos para tipo A; 130701 (fuelóleo y gasóleo) y 130703 (gasolina)  para el tipo B; 130401, 130402, 130403 para aceite de sentinas en aguas continentales, en puerto y de otros tipos de navegación. El resto de residuos (Marpol IV: aguas sucias, Marpol V: basuras sólidas) que no son particulares de la navegación, también se gestionan bajo códigos LER comunes a desechos terrestres.

De la valorización de todos los residuos peligrosos hemos hablado recientemente. En el caso de residuos Marpol oleosos, el gestor de residuos los almacena  en tanques o depósitos donde permita la separación de fases agua-aceite, los calienta para reducir el porcentaje de agua de la mezcla y los enfría lentamente permitiendo deshacer emulsiones entre fases. De toda esta operativa se consiguen 3 fases diferenciadas: hidrocarburos dirigido a la planta de aceites para aprovechamiento energético; agua sin hidrocarburos dirigida a un tratamiento de lixiviados y lodos dirigidos a solidificación –estabilización.



“es el recuerdo del pasado
que nunca más ha de volver.” Nunca máis

Buque congelador/ longliner (palangrero) proa inclinada ligeramente curva, popa espejo inclinado hacia atrás, doble mástil, cabina en la parte trasera y apertura lateral para recoger palangre. Dispone de 135 pies de largo (41 m), capacidad en bodegas para 666.000 libras (más de 300 Toneladas). Cobertizo para cebo a popa, grupos de racimos de boyas anaranjadas sobre los costados o alineadas sobre cubierta. Los buques congeladores procesan el pescado (limpian, empaquetan y congelan) en la cubierta de procesado.

Al capitán se atribuye la condición de autoridad pública a bordo del buque, estando obligado  a hacer cumplir las leyes y reglamentos. La seguridad alimentaria no deja de ser una de ellas y zarpa al buque de proa a popa, de babor a estribor y en vigilancia a través del calado. Estoy hablando de las aguas de lastre y su obligación de tratamiento debido a la cada vez más preocupante anisakiosis humana.

Lastrar el buque consiste en llenar de agua tanques de lastre o, anteproblemas de estabilidad, rellenar otros compartimientos para otros fines. Se controla la entrada y salida de agua de mar con ayuda de un sistema de control de trancaniles (aberturas bajo el nivel de flotación) por donde emitir aguas de lavado y otras operaciones de procesado y manipulación de pescado.

La larva anisakis parasita diversas especies de distintas zonas marinas, como sardina, boquerón o merluza debido también a la eliminación al mar de vísceras y restos de peces o cefalópodos por pesqueros durante estos últimos años. Esta preocupación sanitaria que llega a nuestras mesas promueve tratamientos tecnológicos desde el buque, como la congelación o estabilización de aguas de lastre y sedimentos con altas presiones y Temperaturas, tratamiento químico o radiación UV que consigan la esterilización del contaminante biológico.

Él vino en un barco, de nombre extranjero.
Lo encontré en el puerto un anochecer,
cuando el blanco faro sobre los veleros
su beso de plata dejaba caer.
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